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ESTUDIOS EL CAMBIO DE PRIMARIA A ESO.

25 oct
2 min de lectura

De primaria en la ESO

Publicado en el Periódico de Andorra - 7/06/2017 Opinión El cambio de Primaria en la ESO, etapa decisiva en los futuros estudios de los alumnos, resulta, para unos niños que tienen tan sólo entre 12 y 13 años, la mayoría de las veces desconcertante, haciendo que, algunos de ellos, tengan que repetirse primero presentan. Además, estos cambios escolares se combinan con una transición en el desarrollo del niño/a hacia la adolescencia. Uno de los motivos que los alumnos alegan para ese fracaso es la gran cantidad de profesores que tienen y la descoordinación existente entre ellos. Lo cierto es que el método de enseñanza cambia con el fin de que adquieran una madurez educativa y que, normalmente, cada uno de sus profesores tiene sus propias normas de estudio, de llevar los cuadernos, de realizar los ejercicios o exámenes a los que los alumnos deben acomodarse, aunque sus criterios sean, en ocasiones, muy diferentes. Más horas de clase, nuevos compañeros y nuevas asignaturas se unen a lo anterior, constituyendo todo ello un gran cambio en la vida del niño. Además, las evaluaciones se vuelven más duras y continuas, los contenidos son más conceptuales y la metodología cambia otorgando mayor peso a las explicaciones del profesor y al trabajo autónomo en casa. Se exige del alumno una mayor capacidad de autonomía y responsabilidad, así como mayor autocontrol en el aula, planificación y organización. Así pues, las tareas que se presentan en esta nueva etapa son más complejas y requieren un conjunto de habilidades y capacidades personales que, en la mayoría de los casos, el alumno no había puesto en práctica hasta ese momento. Adaptarse a estas nuevas condiciones y exigencias para los alumnos no es fácil, pero resulta aún más difícil para los niños menos maduros, con menor facilidad para el estudio, más ansiosos, con peores resultados académicos o con dificultades de adaptación. Así, aunque sea normal que en un principio haya un leve descenso en el rendimiento, también lo es que posteriormente haya una recuperación y, poco a poco, el alumno logre seguir el ritmo que marca la nueva etapa. Para conseguir facilitar esta adaptación pueden colaborar mucho los padres siguiendo algunas pautas importantes como facilitarles el estudio, proporcionándoles un lugar tranquilo que favorezca su concentración y ayudarles a que adquieran buenos hábitos de trabajo y estudio desde el primer año, ya que su esfuerzo debe ser mucho mayor que el que hacían en Primaria. Además, durante esta etapa escolar es muy importante la colaboración y la comunicación entre los padres y el profesorado. Para ello, es necesario mantener un contacto periódico y fluido con el tutor para conseguir trabajar juntos en un mismo frente. Por otra parte, prestar atención a casa a sus tareas, así como reforzarlo y motivarle, será un gran apoyo para conseguir el éxito. Ante un fracaso académico, los padres siempre deben mostrarse positivos y ayudar a su hijo a buscar soluciones más que amenazar e implantar sanciones que puedan empeorar aún más la situación.

 
 
 

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